LOS ÚLTIMOS DETRÁS DEL MOSTRADOR __ La Galería comercial de La Elipa abrió́ a principios de los sesenta. Con más de 100 puestos en sus dos plantas, se erigió́ como núcleo principal de la vida comercial del barrio.

 

La proliferación de las grandes superficies, el cambio de las formas de consumo, la falta de inversión para dar oxígeno al comercio tradicional y la ausencia de un relevo generacional, comenzaron a herir de muerte a estos locales minoristas de barrio.

 

En 2009 sobrevivían poco más de una docena de puestos y mientras unos continuaban abriendo el mercado durante largas jornadas para atender a una clientela fiel cada vez más escasa, otros se prejubilaban o se reinventaban abriendo sus tiendas a pie de calle.

 

En 2019 eran solo 7 los puestos que quedaban, reunificados en la planta baja del edificio, siendo los últimos supervivientes hasta la sentencia final de cierre total del Mercado de La Elipa.

 

Este proyecto se realizó en 2009. En 2019 volví a retratar a los trabajadores que quedaban 10 años después.

THE LAST SURVIVORS BEHIND THE COUNTER __ La Elipa ́s market opened its doors at during the early 70s. With more than one hundred shops, it became as the commercial heart of the neighbourhood.

 

New trends in groceries consumption raised derived from the financial crisis and chain supermarkets proliferation. Together with the negation of a government ́s financial support, these traditional markets began to disappear in our cities.

 

In 2009, a little more than a dozen stalls survived the crisis. While some continued opening the market for long working days to serve an increasingly scarce loyal clientele, others took early retirement or opened their shops somewhere else. In 2019 there were only 7 stalls that remained reunited on the ground floor of the building. They became the » last survivors» before the final court decision of total closure of the La Elipa Market.

 

This project firstly took place in 2009. In 2019 I returned to portray the workers who remained 10 years later.